lunes, 3 de diciembre de 2012

Semana del 26/11/2012 al 03/12/2012. Aristóteles y el problema del cambio: Introducción.

Aristóteles nació en Estagira (Tracia) en 384 a.C. A los 18 años marchó a Atenas e ingresó en la Academia, siendo discípulo de Platón. Cuando este muerte abandona la ciudad, y se aleja del platonismo. En 335 a.C. vuelve a Atenas y funda su propia escuela, el Liceo. Durante este segundo periodo se dedica a la enseñanza y a al investigación. Cuando muere su discípulo Alejandro Magno, abandona Atenas, y muere un año más tarde, en el 322 a.C.
Aunque en algunas de sus posturas éticas y políticas Aristóteles sigue la línea platónica (como el intelectualismo moral o el organicismo), existen grandes diferencias entre maestro y discípulo en su concepción básica de la realidad (metafísica) y de su modo de estudiarla:
  • Para empezar, su forma de escribir: Platón lo hacía en forma poética, mientras que Aristóteles en tono enciclopédico.
  • Era el hijo de un reconocido médico, y él también era científico, al que lo que más le interesaba era la naturaleza viva. Platón no se interesó por explicar los cambios en la naturaleza, y esta será la principal preocupación de Aristóteles.
  • Para conocer tales sustancias aunque también usemos nuestra razón, debemos partir de la observación minuciosa, y por tanto de los sentidos, situándose en una postura empirista frente al racionalismo platónico.

Semana del 19/11/2012 al 26/11/2012. La ética platónica: el mito del carro alado.

¿Por qué este eros únicamente aparece en pocos hombres? Según Platón esto es así porque la razón no es la única parte del alma, sino que también tenemos una parte irracional. La descripción más significativa aparece en su famoso Mito del Carro Alado, de su diálogo "Fedro". En él compara al alma humana con un carro conducido por una auriga y tirado por dos caballos de difícil conducción: uno por ser fuerte y brioso, y otro por ser perezoso y gordo. La habilidad que el auriga muestre para gobernar adecuadamente el carro simboliza la virtud que la razón de cada uno debe mostrar para gobernar sus pasiones e instintos, y de ella dependerá si su alma podrá liberarse en vida de las cadenas que la atan a lo material.
Partes del alma:
  • El apetito: o deseo, llamado por Platón alma concupiscible: localizada en el bajo vientre y representada por el caballo gordo y perezoso. Su función es satisfacer las necesidades materiales, pero sino se obedece el auriga arrastra el carro hacia los vicios que arruinan el alma: la lujuria y la codicia. Para evitarlo debe mostrar obediencia a la razón y una virtud propia: la templanza.
  • El valor: o voluntad, llamado por Platón alma irascible: localizada en el pecho y representada por el corcel fuerte y brioso. Su función es mostrar el coraje y determinación precisos para conseguir el objetivo, pero si no obedece al auriga arrastra al alma hacia otros vicios: la ambición y las ansias de dominio; para evitarlo debe obedecer igualmente a la razón y mostrar su propia virtud ética: la fortaleza.
  • La razón: o alma racional: en realidad, la parte pura y eterna; localizada en la cabeza y representada por el auriga, ya que su función es gobernar adecuadamente el carro, superando las dificultades de su conducción e impidiendo que el carro sea arrastrado por las pasiones. La virtud ética corresponde a mostrar a esta parte del alma es la sabiduría.

Semana del 12/11/2012 al 19/11/2012. Antropología, psicología y pedagogía de Platón: la catarsis.

La antropología de Platón es dualista. Para el filósofo el alma (lo que constituye el yo de cada individuo) es inmaterial, pero está "castigada temporalmente" a permanecer en un cuerpo material.

  • El alma: Constituye nuestra identidad (Yo) y al ser inmaterial pertenece al ámbito inteligible. Permanece inalterable, es inmutable, eterna, y por lo tanto, inmortal.  Es inteligible y ella misma puede inteligir (otras Ideas) a través de la razón.
  • El cuerpo: Es el objeto físico, material y espaciotemporal, que ocupa el alma durante su vida. El cuerpo aporta información al alma a través de sus cinco sentidos, y esta solo puede opinar, pero no conocer. Platón considera imperfecto todo lo que sea material, por lo que el verdadero filósofo no debe distraer su atención con el mundo sensible ni con los placeres del cuerpo.

Tras la muerte el alma se reencarna en otro cuerpo (metempsicosis) y el "castigo" se reinicia. El alma solo tiene un modo de escapar de este exilio y retornar al ámbito que le es propio, la purificación (catarsis) a través de un largo proceso educativo.
Si el alma es eterna, antes de ocupar su cárcel debió reconocer su ámbito propio y las Esencias que la componían, pero al descender el cuerpo las olvidó. Sin embargo, en las más puras se conserva un vago recuerdo o reminiscencia. Por eso Platón sostiene que conocer algo es recordar, o "reconocer" su esencia. Esta reminiscencia alimenta una búsqueda apasionada (Eros).